
Los métodos existentes para tratar la osteocondrosis cervical tienen como objetivo aliviar los síntomas, prevenir complicaciones, detener una mayor destrucción del cartílago y el tejido óseo de la columna y prevenir la discapacidad del paciente.
La osteocondrosis es un proceso patológico degenerativo-destructivo que afecta primero al disco intervertebral y luego a la propia vértebra.
- Dinámica positiva en el 97% de los casos. Los resultados del curso de tratamiento se confirman mediante imágenes de resonancia magnética de control.
- Sin efectos secundarios. Los métodos utilizados en la clínica son seguros y no tienen efectos secundarios.
- Efecto duradero. El tratamiento minimiza el riesgo de nuevas hernias en otros segmentos, así como de recurrencia de la hernia.
El tratamiento de la osteocondrosis de la columna cervical es necesario inmediatamente después de que aparecen los primeros signos de la enfermedad.
Mecanismos del desarrollo de la osteocondrosis.
La columna está formada por vértebras y los discos intervertebrales entre ellas. El disco intervertebral tiene en el centro un núcleo pulposo similar a un gel, que está rodeado por un denso anillo fibroso en la periferia. El núcleo pulposo es hidrófilo, está saturado de humedad y tiene una gran elasticidad. Las propiedades elásticas de los discos intervertebrales garantizan la absorción de impactos y la movilidad de la columna.
En personas mayores de 20 años, los discos intervertebrales poco a poco empiezan a perder elasticidad. Esto se debe a la obliteración de los vasos que irrigan los discos intervertebrales y se produce un mayor suministro de sangre por difusión desde los cuerpos vertebrales adyacentes. En el tejido del cartílago, los procesos de regeneración se ralentizan debido a la falta de nutrientes: el disco intervertebral comienza a "envejecer". En primer lugar, el núcleo pulposo se deshidrata, pierde su elasticidad y se vuelve plano, lo que aumenta la carga sobre el anillo fibroso. En la estructura del anillo se producen microfisuras, zonas de estiramiento, fracturas y delaminaciones.
El disco intervertebral degenerado sobresale hacia el canal espinal e irrita las terminaciones nerviosas de los receptores del dolor en el ligamento longitudinal posterior.
Las características del proceso patológico en la osteocondrosis cervical están asociadas con la estructura anatómica de esta parte de la columna: diferente estructura y tamaño de las vértebras cervicales, articulación más densa en las articulaciones intervertebrales y una estructura muscular poco desarrollada. Con cargas estáticas prolongadas en la columna cervical (trabajo en una computadora), los músculos débiles sostienen mal la cabeza y la carga principal recae sobre la columna.
El tratamiento de la osteocondrosis cervical en una clínica profesional se lleva a cabo utilizando una tecnología única basada en una combinación de terapia manual, electroforesis y terapia con láser fotodinámico.
Las principales razones del desarrollo de la osteocondrosis:
- Anomalías congénitas o adquiridas de la columna.
- Procesos naturales de envejecimiento del cuerpo.
- Predisposición genética.
- Sobrecarga estática y dinámica prolongada de la columna: postura forzada, falta de movimiento.
- Pasión por los deportes que suponen un riesgo para la columna: la lucha libre profesional.
- Fumar.
- Enfermedades autoinmunes que afectan el tejido conectivo: enfermedad vascular del colágeno.
- Dieta incorrecta con predominio de carbohidratos y alimentos grasos, con deficiencia de proteínas, vitaminas, micro y macroelementos.
- Sobrepeso, obesidad.
- Lesiones y enfermedades de la columna.
Etapas de desarrollo de la osteocondrosis cervical.
La osteocondrosis cervical como enfermedad pasa por varias etapas en su desarrollo:
Etapa I. La fase inicial se caracteriza por dolor local en la zona del cuello, que aumenta al girar e inclinar la cabeza. Hay suavidad de la lordosis cervical y tensión muscular. Los cambios morfológicos comienzan en la estructura de los discos intervertebrales: desecación del núcleo pulposo, grietas en el anillo fibroso.
Etapa II. El dolor en el cuello aumenta y se irradia al brazo y al hombro. Se producen fuertes dolores de cabeza, debilidad y rendimiento reducido. Continúa la destrucción del anillo fibroso, aparecen signos de movilidad patológica e inestabilidad de las vértebras.
Etapa III. El dolor en el cuello es intenso y constante y se irradia a brazos y hombros. Los músculos del brazo se debilitan y hay entumecimiento en las extremidades superiores. Los pacientes sufren dolores de cabeza, mareos y problemas de orientación espacial. En esta etapa el anillo fibroso está completamente destruido. El núcleo pulposo no está fijo, se extiende más allá de las vértebras y penetra en el canal espinal, creando una hernia inguinal. El bulto de la hernia comprime los nervios y los vasos sanguíneos, lo que provoca una mala circulación sanguínea en la columna cervical.
Etapa IV. Esta es la etapa final de la enfermedad. El cartílago de los discos intervertebrales se reemplaza por tejido conectivo y los segmentos adyacentes de la columna están involucrados en el proceso patológico. Las articulaciones crecen juntas y se vuelven inmóviles (anquilosis). El estado del paciente es grave: dolor intenso no solo en el cuello, sino también en los brazos, el pecho, entre los omóplatos, signos de accidente cerebrovascular, trastornos sensoriales. Esta es una afección potencialmente mortal que puede provocar un derrame cerebral.
El éxito del tratamiento depende en un 90% de la experiencia y cualificación del médico.
Asesoramiento y diagnóstico gratuitos de un médico.
- quiropráctico
- vertebrólogo
- osteópata
- Neurólogo
Como parte de la consulta, se realiza un diagnóstico detallado de toda la columna y de cada segmento individual. Un médico experimentado determinará exactamente qué segmentos y raíces nerviosas están afectados y causan síntomas de dolor. Según los resultados de la consulta, brindamos recomendaciones de tratamiento detalladas y, si es necesario, prescribimos diagnósticos adicionales.
Diagnóstico
El diagnóstico de osteocondrosis de la columna cervical se realiza sobre la base de: quejas del paciente, cuadro clínico característico, historial médico, datos de un examen neurológico y ortopédico del paciente utilizando métodos de diagnóstico modernos: rayos X, tomografía computarizada y magnética, resultados de pruebas funcionales.
Después de un diagnóstico preciso, el médico decide cómo tratar la osteocondrosis del cuello en un paciente en particular y qué técnica utilizar en cada caso individual.
Tratamiento de la osteocondrosis de la columna cervical.
El tratamiento de la osteocondrosis cervical es sintomático y utiliza principalmente métodos conservadores, que incluyen:
- Terapia farmacológica, que incluye analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares y vitaminas B.
- Métodos de fisioterapia: electroforesis, terapia con láser.
- Terapia manual.
- Acupuntura.
- Ejercicio terapéutico.
Las intervenciones quirúrgicas se utilizan muy raramente si existe riesgo de accidente cerebrovascular o parálisis o si se altera la función de los órganos internos.
En esta etapa del desarrollo de la ciencia médica, es imposible curar completamente la osteocondrosis de la columna cervical, pero es posible prevenir una mayor progresión del proceso patológico y estabilizar la condición del segmento espinal afectado.
Un enfoque holístico y la naturaleza suave de los métodos terapéuticos utilizados permiten un tratamiento eficaz incluso en formas avanzadas de osteocondrosis cervical.
Los principales métodos de tratamiento de la osteocondrosis cervical en una clínica moderna.
Terapia manual y osteopatía. Este método de impacto manual en áreas problemáticas de la columna tiene como objetivo restaurar la posición fisiológica normal de las vértebras y los discos intervertebrales. Durante el procedimiento, se extraen las raíces nerviosas pellizcadas de la columna y se relajan los músculos del cuello en el área de los cambios patológicos.
La electroforesis es un método para administrar medicamentos directamente a la sección afectada de la columna. Se recetan medicamentos que mejoran la circulación sanguínea, alivian la inflamación y los espasmos musculares.
Fototerapia fotodinámica. El método se basa en la capacidad de un fármaco sensible a la luz de activarse bajo la influencia de la radiación láser. En el área del segmento afectado, se aplica sobre la piel una capa de un medicamento que penetra de 10 a 13 cm de profundidad en el tejido y tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico.
La técnica de tres componentes del autor, que incluye terapia manual, electroforesis y terapia con láser, le permite aliviar rápidamente el dolor, eliminar la hinchazón de los tejidos circundantes, mejorar el suministro de sangre en el área de la inflamación y activar los procesos metabólicos del tejido cartilaginoso de los discos intervertebrales dañados. El objetivo del tratamiento no es sólo aliviar el dolor y mejorar el estado del paciente, sino también prevenir una mayor destrucción de los discos intervertebrales y de las propias vértebras influyendo en diversas partes del proceso patológico.
Los métodos para tratar la osteocondrosis del cuello en una clínica moderna han sido probados en los mejores centros de terapia manual de Europa y EE. UU., son seguros, eficaces, casi no tienen contraindicaciones y son bien tolerados por los pacientes incluso en grupos de mayor edad.
El paciente, después de consultar a un neurólogo, recibe recomendaciones sobre qué hacer con la osteocondrosis cervical, según la etapa de la enfermedad, la gravedad de los síntomas, las enfermedades concomitantes y los resultados del examen.














































